Algo creo que común a casi todos, que no suelen siempre hacer reservas, por lo que es recomendable estar en el restaurante sobre las 9 de la noche para poder coger mesa y que tienen dos tandas, de manera que te dicen que si quieres reservar, o vienes a las 9, pero a las 1030 es la otra tanda = te tienes que ir. Eso me resulta desagradable, teniendo que mirar el reloj mientras comes. En otros casos,al mediodía, toca hacer cola (y bien largas).
Respecto a este restaurante en concreto, os cuento que el ambiente es muy agradable con decoración en rojo, negro y oro estilo asiático. Bancos corridos tapizados en cuero rojo oscuro, mantelerías claras. Pequeñas plantas verdes y lienzos abstractos. Conjunto general sencillo y relajante. Menú de mediodía entre semana a 9€ y los platos no suben de 10€. Unos 20-25€ pidiendo de carta. No se puede fumar (genial!!) El servicio correcto y atento sin resultar agobiante. Cocina de mercado calidad precio mejor que bien. La carta no es muy extensa, pero yo prefiero cartas reducidas, pero que lo que pongan lo borden. Soy de la opinión que en cartas que hay muchos platos no se consigue una calidad optima en todos-quien mucho abarca poco aprieta- aunque alguno habrá.
Nosotros pedimos unas bravas de aperitivo que nos encantaron y por la ración me pareció barata (3, 65€)
Primeros: Yo pedí una ensalada con gambas que fue lo menos atractivo del menú. Sin más. Estaba sin más. Nada destacable por lo que gastar más de una línea. Mi txurri se pidió unos canelones de la abuela que estaban de morir. La bechamel fina, suave, con un ligero toque a nuez moscada sin ser excesivo. El relleno de carne riquísimo y un ligero toque de queso gratinado. Nos gustaron a los dos mucho.
Segundos: El rape con salsa no recuerdo el nombre, pero muy buena ración, con almejas, una salsa rica....bueno, ya véis la foto. Que será rape congelado y no fresco. Pues oye, no lo sé, pero estaba buenísimo. Será que no soy muy exigente? Mi segundo fue el rey de la noche. Se llamaba tacos tiernos de carne que deduje y luego corroboré preguntándolo, que eran trozos de carrillera de ternera,
con una salsa tipo española y una rodaja de piña debajo. Brutal es decir poco. La piña ligeramente a la plancha, la carne melosa, impresionante... Me dijeron que lo hacen al horno. Tengo que intentarlo y ahora que estoy más animosa seguro que lo intento.
Postres: El un sorbete de mandarina con crema de anis y crujiente. Muy bueno el sorbete, pero a mi el anis no me va mucho, ni el licor ni los granos, ni en este caso la cremita que llevaba. Para mi gusto el anis tiene un aroma y sabor fuerte y mata el suave sabor de la mandarina. El crujiente eso, sin más. Yo no pude resistirme al ver una crepe de manzana con crema quemada. Qué decir....la foto lo dice todo. Este también tengo que incorporarlo a mis cenas...a ver cómo lo tuneo para hacerlo tipo pintxo. Igual tipo shushi....ya veremos.
La factura: 55,16 €. Creo que con lo que os he contado, aperitivo incluido, pan y bebidas, más IVA no puedo pedir más, no os parece? Ya os digo que desde aquí yo sí lo recomiendo. Iré poniendo mis opiniones sobre alguno otro de la misma cadena al que ya he ido: el quinze Nits, la Mamasita y la Polperia.










Otra de las recetas de chocolate que no podían faltar en este marathon de chocolate en el que me he visto involucrada sin comerlo ni beberlo, empujada a diario por la niña de mi txurri, es la receta del coulant. Este famoso postre que Michel Brass popularizó, y de hecho patentó es una delicia hasta para los que como yo, no somos nada chocofanáticos, así que entiendo que un chocoadicto se vuelva loco con esta maravilla.
Ingredientes segun la receta de Paco Torreblanca del libro "La Cocina Dulce":




Ingredientes receta opción A - sin arroz:

Los sobaos pasiegos son algo no terrenal (abstenerse gente a dieta estricta como yo debería estar, jajjajaja), y también esta receta de la quesada me ha encantado desde la primera vez que la probé hace muchísimos años.
Por otro lado, he hecho con chocolate un adorno para este postre en homenaje al día de hoy 17 de Mayo, día de Internet. Y no podía ser otra cosa que una arroba de chocolate. Será el toque final del postre.



Quería hacer una receta con este pequeño gadget que os presento hoy, desde hace mucho. Pero por un motivo o por otro, no había sacado tiempo para dedicarme a ello.




