domingo, 29 de junio de 2008

CALDERETA EXTREMEÑA

La verdad es que me da un poco de reparo meterme en estos berenjenales, porque cuando algo no sabemos hacerlo......es la primera vez que hago esta receta, pero os aseguro que no será la última, porque el resultado ha sido de los de chupar el plato con la lengua.

Mis suegros y mi txurri son de Cáceres, de un precioso pueblo que se llama Carbajo, y por eso, he pensado que podía ser interesante, hacer una de las recetas más representativas de Extremadura, la CALDERETA EXTREMEÑA, para participar en un proyecto que tiene mi amiga Alicia, del blog A mi lo que me gusta es cocinar y para el que ya hice "Bacalao al Pil Pil" representando al País Vasco. Así que tras consultar a mi suegra María para ver cómo la hace tanto ella, como sus amigas del pueblo, aquí he hecho más o menos lo que he creído que debía.


Se trata de un libro en formato pdf que podréis descargáros cuando esté listo. El libro se va a llamar Cocina Regional. Con recetas de distintas regiones que le envíen sus lectores y/o amigos, quiere hacer un libro que las represente.

Ingredientes para 4 personas:
- 1 y 1/4 de cordero (que no sea lechal)
- 4 dientes de ajo (sin el germen interior)
- el higado del animal (o en su defecto un trozo de higado de cerdo)
- 1 hoja de laurel (traído de Carbajo, Cáceres)
- media cebolla grande
- 1 vasito vino blanco - 175ml
- 1 cucharada de café de harina
- 1 pimiento rojo asado o hervido
- aceite de oliva virgen extra (del pueblo), tomillo, sal, pimienta negra, pimentón de la Vera

Lo primero que tenemos que hacer es pelar los ajos, quitarles el germen interior que es el que hace que a veces no siente bien, y en una cazuela de barro o de hierro (que mantienen bien el calor), los ponemos al fuego junto con unos 200 ml de aceite de oliva virgen extra. En este caso he usado el aceite que me trajo en garrafa mi suegra de su pueblo cacereño, Carbajo, así que esta receta, tiene aires extremeños auténticos, porque también el laurel es del pueblo.

Mientras los ajos se van dorando (nunca demasiado porque amargarían el aceite), limpiamos muy bien el cordero de las posibles esquirlas de hueso -incluso quitándo algún hueso pequeño-, lo salpimentamos, y espolvoreamos por encima tomillo. Tenemos que impregnarlo por todos los lados.
Retiramos los ajos (los reservamos), así como el higado del cordero, y en el mismo aceite sofreimos el cordero. En el momento de que ya esté más o menos hecho, hacemos un hueco en la sarten para poner media cebolla grande picadita finita. La rehogamos unos 5 minutos dándo vueltas y echamos la hoja de laurel.

Entonces echamos en la cazuela media cucharada de café de pimentón de la Vera. Enseguida ponemos el vasito de vino blanco y seguidamente la cucharada de harina espolvoreándola por encima para que no se hagan grumos.
Damos unas vueltas y terminamos echando caldo vegetal o agua hasta casi cubrir el cordero.
Mientras lo dejamos cocer unos 45 minutos, preparamos el majado con los dientes de ajo que habíamos reservado junto con el higado del cordero. También le añadiremos el pimiento rojo.
Cuando ha cocido ese tiempo, añadimos el majado y lo dejamos 10 minutos más.

Emplatamos o llevamos la cazuela a la mesa para servirlo allí.

Qué deciros. Un guiso de campo, de las dehesas extremeñas, con rebaños de corderos, de pastores descansando a la sombra de los olivos, alcornoques o encinas, con aires de tomillo........
Espero que tengáis un buen trozo de pan crujiente cuando preparéis esta receta porque no dejaréis ni rastro en el plato.

Aquí os dejo el vídeo de la CALDERETA EXTREMEÑA para que podáis seguir el paso a paso.

3 comentarios:

Su dijo...

Me encantaaaaaaaa
Enhorabuena...por la receta y por Daniel

LOCADEBARNA dijo...

gracias guapa! por la receta y por daniel!
besitoooo

Anónimo dijo...

Esto sí que es una receta para guardar. La voy a hacer este fin de semana porque donde vivo, en Escocia, todos los ingredientes están disponibles. Gracias por explicarla.

Cuchillero

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